¿Buscas mejorar tu salud y bienestar a través de la alimentación? Lo ideal es llevar una dieta variada y equilibrada. En algunos casos, los complementos nutricionales pueden contribuir al mantenimiento de la salud, pero navegar en el mercado puede resultar abrumador.
Precisamente, en este artículo te ofrecemos una guía completa sobre complementos y suplementos nutricionales: qué son, para qué sirven, cómo elegirlos y qué debes considerar antes de incorporarlos a tu dieta. ¡Empecemos!
¿Qué son los suplementos nutricionales y para qué sirven?
Los suplementos nutricionales son productos que contienen nutrientes concentrados, como vitaminas, minerales, aminoácidos, hierbas u otras sustancias, destinados a complementar la dieta.
No sustituyen una alimentación sana y equilibrada, sino que sirven para cubrir posibles deficiencias nutricionales, aumentar la ingesta de nutrientes específicos o apoyar funciones corporales particulares.
¿Cuándo es necesario tomar suplementos nutricionales?
Su uso puede ser beneficioso para personas con dietas restrictivas, necesidades nutricionales aumentadas (embarazo, lactancia, deportistas), o aquellas con deficiencias diagnosticadas por un profesional de la salud.
Es de gran importancia consultar con un médico o nutricionista antes de tomar cualquier suplemento, debido a que un consumo inadecuado puede ser perjudicial.
Tipos de complementos alimenticios: Vitaminas, minerales y más
El mercado de complementos alimenticios es amplio y diverso, ofreciendo una gran variedad de productos para diferentes necesidades. A grandes rasgos, podemos clasificarlos en:
Vitaminas
Existen vitaminas liposolubles (A, D, E, K) y vitaminas hidrosolubles (complejo B y C).
Los suplementos vitamínicos pueden ser individuales (ej. vitamina C) o combinados (ej. complejos vitamínicos B). Es importante recordar que un exceso de vitaminas liposolubles puede ser tóxico.
Minerales
Incluyen elementos esenciales como calcio, hierro, magnesio, zinc, selenio y muchos más.
Al igual que las vitaminas, los suplementos minerales pueden ser individuales o formar parte de fórmulas combinadas.
La biodisponibilidad de los minerales puede variar dependiendo del tipo de suplemento.
Aminoácidos
Son los bloques de construcción de las proteínas. Algunos aminoácidos son esenciales, es decir, el cuerpo no los puede producir y deben obtenerse a través de la dieta o suplementos.
Se pueden encontrar suplementos con aminoácidos individuales o mezclas.
Ácidos grasos
Los ácidos grasos esenciales, como el omega-3 y omega-6, son cruciales para la salud cardiovascular y el funcionamiento cerebral.
Se encuentran disponibles en forma de cápsulas de aceite de pescado (rico en omega-3) o de aceite de semillas (rico en omega-6).
Hierbas y extractos de plantas
Muchos complementos incluyen hierbas o extractos vegetales que han sido utilizados tradicionalmente con diversos fines, aunque la evidencia científica sobre su efectividad varía.
Algunos ejemplos son: el ginseng, la equinácea o el ginkgo biloba. Es esencial consultar con un profesional antes de usarlos.
Probióticos y prebióticos
Los probióticos son microorganismos vivos que benefician la salud intestinal, mientras que los prebióticos son sustancias que alimentan a los probióticos. Estos suplementos pueden mejorar la digestión y el sistema inmunológico.
Beneficios y riesgos de los suplementos vitamínicos
Siempre que estén indicados por un profesional de la salud y exista una necesidad específica, los suplementos vitamínicos pueden contribuir a la ingesta adecuada de ciertos nutrientes que pueden ayudar al mantenimiento de salud en los siguientes campos:
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Corrección de deficiencias. Abordan carencias nutricionales específicas, mejorando la salud y previniendo enfermedades.
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Mejora el rendimiento físico. En ciertos casos, pueden mejorar el rendimiento deportivo, la resistencia o la recuperación muscular.
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Apoyo a la salud. Algunas vitaminas pueden tener efectos positivos en la salud inmunológica, la salud ósea o la salud cardiovascular.
A pesar de estos potenciales beneficios, no hay que ignorar los riesgos de los complementos nutricionales:
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Interacciones medicamentosas. Pueden interactuar negativamente con otros medicamentos, reduciendo su eficacia o causando efectos secundarios.
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Sobredosis. Un consumo excesivo de ciertas vitaminas, especialmente las liposolubles, puede ser tóxico.
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Efectos secundarios. Pueden provocar efectos secundarios como náuseas, diarrea, estreñimiento u otros problemas digestivos.
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Falsas expectativas. No son una solución milagrosa para todos los problemas de salud. No reemplazan una dieta equilibrada y un estilo de vida saludable.
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Falta de regulación. No todos los suplementos están igualmente regulados, lo que puede afectar su calidad y pureza.
Es imprescindible consultar a un médico o nutricionista antes de tomar cualquier suplemento vitamínico. Él podrá evaluar si realmente los necesitas y recomendar la dosis adecuada. La automedicación puede ser perjudicial para la salud.
¿Son necesarios los suplementos en adolescentes, embarazadas y adultos mayores?
No necesariamente. En adolescentes, embarazadas y adultos mayores, las necesidades nutricionales pueden aumentar, pero la suplementación solo es necesaria si existe una deficiencia diagnosticada por un profesional de la salud o si la dieta no puede cubrir las necesidades incrementadas. Siempre bajo supervisión médica.
Cómo elegir el mejor suplemento nutricional
Te recomendamos seguir estos consejos para seleccionar el mejor suplemento nutricional:
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Consulta a un profesional. Puede ser un médico o nutricionista para evaluar tus necesidades individuales.
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Busca calidad. Elige marcas reputadas con sellos de calidad y certificaciones.
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Lee las etiquetas. Verifica ingredientes, dosis y posibles interacciones.
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Considera la biodisponibilidad. No todas las formas de un nutriente se absorben igual.
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Compara precios y ofertas. Pero prioriza la calidad sobre el precio.
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Desconfía de promesas milagrosas. Los suplementos no son soluciones mágicas.
Mitos y realidades sobre los multivitamínicos
Es de gran importancia desechar los mitos que giran en torno a los multivitamínicos. Acá te presentamos algunos mitos y realidades:
Mitos
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Curan todas las enfermedades.
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Mejoran el rendimiento sin ejercicio.
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Son necesarios para todos.
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Son inofensivos en cualquier dosis.
Realidades
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Ayudan a cubrir deficiencias.
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Son un complemento, no un sustituto de una dieta sana.
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Necesarios solo en casos de deficiencia o necesidades aumentadas.
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El exceso de ciertos suplementos puede ser perjudicial. Siempre bajo supervisión médica.
Conclusión: ¿Son los suplementos nutricionales para ti?
Los suplementos nutricionales pueden ser beneficiosos en situaciones específicas, como deficiencias diagnosticadas o necesidades incrementadas (embarazo, lactancia).
Sin embargo, no son necesarios para todos y nunca deben reemplazar una dieta equilibrada. Consulta a un profesional de la salud antes de tomar cualquier suplemento.